Recomendaciones para alquilar un vehículo

La decisión de alquilar coches, furgonetas, etcétera, para emprender un viaje de negocios u otro propósito ayuda a economizar gastos como el impuesto de circulación o el mantenimiento, además del coste del vehículo en sí. Este sector está dominado por los utilitarios urbanos, aunque el caravaning gana enteros por momentos, como revela el éxito del alquiler de camper en galicia y otras CC.AA.

En España, el alquiler de vehículos está reservado a personas mayores de veintiún años, en posesión de un permiso de conducir con un mínimo de doce meses de antigüedad. Otros requisitos a considerar son la tarjeta de crédito y de débito y el pasaporte o DNI válido.

Revisar el contrato en detalle antes de firmarlo es crucial para identificar tasas, comisiones y otros cargos velados. Y es que la letra pequeña da para mucho, y las compañías suelen insertar ahí las condiciones que más molestias generan al cliente. Un claro ejemplo es la asistencia en carretera, que ciertas ofertas excluyen y dejan al usuario muy expuesto en caso de avería.

A la hora de alquilar una furgoneta cámper u otro vehículo, se prestará atención a las cláusulas poco convencionales que la compañía pueda imponer, como los recargos por ser menor de veinticinco años o una política de combustible abusiva (p. ej., un aumento desproporcionado del precio final por devolver la unidad con el depósito vacío o a medias).

Antes de ponerse en marcha y abandonar la estación de alquiler, es importante inspeccionar el vehículo y cerciorarse de su estado óptimo: la presión y desgaste del neumático, el sistema de alumbrado, el nivel de la batería, el arranque a la primera, etcétera. Cualquier irregularidad debe ser comunicada de inmediato a la empresa arrendadora para dejar constancia de ello. A propósito de los eventuales daños y averías, se aconseja examinar las coberturas y la política de responsabilidad civil incluidas en el contrato de alquiler.