Bienestar femenino: hábitos para sentirse más saludable

La salud y el bienestar femenino depende de múltiples factores (físico, psicológico, emocional, etcétera), y el ‘precio’ de descuidar cualquiera de ellos puede ser elevado. En primer lugar, los chequeos médicos regulares son un trámite molesto que no debe abandonarse por la carga de trabajo o las circunstancias personales. La revisión anual con el equipo de ginecólogos Pontevedra es vital para diagnosticar a tiempo quistes ováricos, vaginosis, endometriosis y un largo etcétera de patologías.

La higiene personal también debe observarse en el día a día de la mujer. El no poo y otras tendencias sociales hacen un flaco favor a la población en general, ya que ducharse a diario y emplear los geles y champús adecuados es un hábito esencial para mantener a raya los gérmenes y las bacterias. La higiene genital también reviste especial importancia.

Por su parte, la gestión del estrés continúa siendo una cuenta pendiente para la sociedad actual. Se estima que una tercera parte de las mujeres españolas sufre tensión física y emocional en su día a día. Para combatirlo, son recomendables la meditación, el deporte y la actividad al aire libre, en especial si se practica en grupo.

Cultivar las relaciones interpersonales también afectan positivamente al bienestar de la mujer. Son varios los estudios que vinculan la vida social activa con un incremento de la longevidad.

Seguir una dieta sana y equilibrada es un consejo valioso para hombres y mujeres. Pero la población femenina debe, además, reducir aquellos alimentos que comprometen su salud hormonal, como las bebidas gaseosas, la bollería industrial, las sopas enlatadas, los platos precocinados o las carnes procesadas, en principio.

Por lo demás, la salud femenina puede verse mermada cuando no se respetan las horas de sueño. Dormir menos de siete horas es perjudicial para cualquier persona, sin importar el sexo, pero en mujeres se asocia con un mayor desequilibrio en el nivel de estrógeno, cortisol y otras hormonas.