Sanxenxo, en la ría de Pontevedra, es una de las «capitales» del turismo gallego por la variedad de playas, monumentos y otros destinos que alberga. Esta villa marinera también es el punto de partida de excursiones al Parque Nacional de las Islas Atlánticas. En concreto, los viajes hacia las islas desde sanxenxo destacan entre las experiencias más valoradas.
Este archipiélago atlántico, formado por las islas de Ons y Onza, ensancha la oferta turística de Sanxenxo, ubicada a cinco millas náuticas de distancia. Abundan aquí los miradores naturales como O Centolo y Fedorento. Tampoco las playas decepcionan, con Melide, As Dornas y Area dos Cans a la cabeza. Y para rarezas, un vistazo a Burato do Inferno permite evocar mitos y leyendas locales.
Desde Sanxenxo, es posible otear estas atracciones en lo alto del mirador A Granxa, que brinda una panorámica admirable de este archipiélago y de las islas de Sálvora y las Cíes. Es una atalaya natural donde los selfies y las fotografías memorables están garantizadas.
La cultura castrense sigue muy viva al noroeste de Sanxenxo, en la parroquia de Noalla. Casi tres milenios de historia descansan sobre los restos del Castro da Lanzada, un asentamiento milenario que fue reconvertido en factoría durante la conquista romana de Hispania.
Entre los arenales de Sanxenxo, sobresale el Silgar, una playa urbana que invita a disfrutar del baño y las actividades acuáticas sin abandonar la civilización. Más distante y natural es A Lanzada, la playa más famosa del territorio, con dos kilómetros y medio de longitud.
La cercana Ermita de Nosa Señora da Lanzada es una muestra interesante de estilo románico, famosa por las leyendas que la rodean y reconocible por el rosetón de su fachada. Por su parte, la iglesia de San Pedro de Villalonga responde más a las formas barrocas, con una torre campanario coronada por una cruz.